América Latina lidera el mundo en etiquetado frontal de alimentos preenvasados, con 11 países que implementan sistemas obligatorios basados en perfiles de nutrientes, buscando empoderar al consumidor y promover decisiones de compra más saludable
La región continúa liderando en etiquetado frontal, consolidándose como referente mundial en la implementación de esta política pública. Desde 2012, América Latina se ha posicionado como el principal referente global en la regulación de etiquetado frontal de alimentos preenvasados.
En más de una década, 11 países han adoptado esquemas de etiquetado frontal orientados a mejorar la información nutricional disponible para los consumidores y fomentar decisiones de compra más saludables. Destaca que todos los sistemas aprobados en la región son obligatorios, una particularidad a nivel mundial, dado que, en otras regiones, como Europa, suelen ser voluntarios.
Rol de la OPS y el modelo de perfil de nutrientes
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha sido un actor clave en este proceso, adelantándose incluso a su sede central, la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 2016, la OPS publicó su Modelo de Perfil de Nutrientes, una herramienta técnica que determina cuándo un producto es alto en azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio, basado en los objetivos de ingesta de nutrientes de la OMS ajustados por requerimientos energéticos.
Varios países latinoamericanos han utilizado este modelo como referencia para definir los criterios técnicos que sustentan sus esquemas de etiquetado frontal.
Criterios técnicos y diversidad de enfoques en la región
Uno de los principales desafíos es la diversidad de enfoques en la implementación, debido a la falta de armonización regulatoria. Un denominador común entre todos los esquemas es que se aplican de manera obligatoria y se basan en umbrales absolutos para los “nutrientes críticos”, sin diferenciar por categoría de alimentos.
A pesar de que varios países se basaron en el modelo de la OPS, persisten diferencias en los esquemas y en los nutrientes destacados. Siete países: Argentina, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela, adoptaron sistemas de octágonos en blanco y negro con advertencias como “EXCESO” o “ALTO EN”.
La elección del término varía: Argentina, Colombia, México y Uruguay utilizan “EXCESO”, mientras que Chile, Perú y Venezuela emplean “ALTO”. Siguiendo las recomendaciones de la OPS, Argentina, Colombia y México han añadido advertencias adicionales.
Argentina y México exigen avisos para cualquier presencia de cafeína y edulcorantes, mientras que Colombia aplica esta medida solo a los edulcorantes. Brasil y Ecuador han optado por enfoques distintos: Brasil usa una lupa con la leyenda “ALTO EN” para azúcares, grasas saturadas y sodio, y Ecuador combina advertencias con un sistema de semáforo nutricional (“ALTO”, “MEDIO”, “BAJO”).
En 2023, Ecuador propuso migrar hacia un sistema de octágonos similar al de otros países, aunque la decisión aún no es definitiva. Bolivia y Paraguay constituyen casos especiales: ambos aprobaron leyes de etiquetado frontal inspiradas en Ecuador y Brasil, pero todavía no han reglamentado su implementación.

Comparación de perfiles de nutrientes adoptados
Entre los distintos enfoques, destacan las siguientes consideraciones:
- Adopción del modelo de la OPS: Argentina, Colombia y México lo adoptaron, basado en el porcentaje de calorías aportadas por cada “nutriente crítico”. Sin embargo, persisten diferencias en los nutrientes a destacar. Por ejemplo, México requiere advertencia para grasas trans, mientras que Argentina y Colombia no; y Argentina y México exigen incluir calorías, mientras que Colombia no.
- Enfoque en nutrientes añadidos: En Argentina, Brasil y Colombia se aplican solo a nutrientes añadidos, no a los naturalmente presentes. México, que inicialmente consideró el total de nutrientes, está evaluando alinear su enfoque con la región.
- Flexibilidad normativa: Brasil presenta el perfil de nutrientes menos exigente en cuanto a azúcares añadidos y grasas saturadas.
- Similitudes regionales: Chile y Perú comparten perfiles de nutrientes, aunque Perú añade advertencias para grasas trans. Uruguay coincide con Chile y Perú en sodio y grasas saturadas, pero también destaca grasas totales, algo que los otros dos países no hacen.
Implicaciones para la industria de alimentos
Estos esquemas representan un desafío y una oportunidad para la industria. La falta de armonización regional obliga a las empresas a adaptarse a múltiples normativas con distintos umbrales, advertencias y criterios técnicos.
Además, al menos la mitad de los países que aplican etiquetado frontal usan los mismos criterios para restringir la publicidad dirigida a niños, ampliando el impacto regulatorio más allá del etiquetado.
A pesar de estas diferencias, el objetivo común es claro: empoderar al consumidor con información clara y accesible. Para la industria, esto requiere una revisión constante de formulaciones, estrategias de marketing y cumplimiento normativo.
Fuente: Food Tech
Gerente de Asuntos Regulatorios para América Latina en EAS Strategies