A pesar de ser un tema indispensable en la vida de cualquier persona, el ahorro para el retiro siempre queda al final de la lista de pendientes o de propósitos de año.

Los mexicanos empiezan a preocuparse por el financiamiento de su pensión a partir de los 43 años, lo cual representa un mayor esfuerzo al momento de ahorrar, asegura Esteban Martínez Varela, director de Productos de Inversión de HSBC.



“Mientras en países como Estados Unidos se empieza a ahorrar desde temprana edad, los mexicanos ahorramos después de los 40 años. Una persona que empieza a trabajar desde los 25 años debe ahorrar 19% de su sueldo, pero una persona que empieza ahorrar después de los 40 deberá ahorrar 35% de su salario para poder alcanzar una tasa de reemplazo de 70%”, informó.

De acuerdo con el estudio “El futuro del retiro. Un acto de equilibrio”, realizado por HSBC, dos de cada cinco personas que están casi en edad de retiro (aproximadamente 45 años) no han ahorrado voluntariamente nada para su jubilación, y ello se debe a que las personas están más preocupadas por pagar sus deudas y cumplir sus metas financieras más cercanas.

“Una persona deja de preocuparse por su pensión cuando se le presentan eventos inesperados como el desempleo, gastos en educación o salud y tiene que pagar las deudas que se le generaron a raíz de esas eventualidades; 41% de los prejubilados dice estar pagando deudas (sin considerar hipotecas), mientras que 19% dice estar liquidando su crédito para vivienda”, destacó Martínez Varela.

El estudio refiere que a pesar de que el ahorro para el retiro ha tenido una mayor difusión, mucha gente en edad laboral ha reducido su ahorro o ha dejado de ahorrar para su retiro mediante rentas vitalicias hasta 36%, seguros 31% o incluso en esquemas personales de pensión 31 por ciento.

Jubilados inconformes
Martínez Varela comenta que a través del estudio que realizó HSBC se observó que la mayoría de las personas que ya están jubiladas se encuentra inconforme con el ingreso mensual que percibe, ya que está muy por debajo de las expectativas que esperaban al momento de retirarse.

“El ingreso mínimo familiar para un retiro confortable es de 22,500 pesos mensuales, pero casi la mitad de los jubilados (48%) vive con un ingreso de menos de 20,000 pesos al mes”, detalló.

Afore, insuficiente para el retiro
El directivo de HSBC recomendó a las personas que sólo ahorran a través de las administradoras de fondos para el retiro (afore) buscar otros mecanismos de ahorro, pues lo que recibirán de su afore no será suficiente para tener una pensión digna.

“La gente cree que con lo que ahorra en su afore será suficiente. A los 35 años las personas deben tener un año de sueldo ahorrado para su retiro; a los 45 años, deben tener tres años de sueldo ahorrado; mientras que a los 55 años de edad deben ser seis años ahorrados, y a los 65 años deben acumular un saldo de 10 años de sueldos ahorrados”, aconsejó.

Expuso que 34% de las personas que no están jubiladas considera que no podrá mantener un estilo de vida confortable cuando concluya su vida laboral; mientras que 22% dice no contar con fondos suficientes para su jubilación.

Actualmente, las personas que cotizan en el IMSS y cuentan con una afore sólo destinan 6.5% de su sueldo al ahorro para el retiro, muy por debajo del promedio de lo que hacen los países de la OCDE, que es entre 10 y 13% de su sueldo.

Los jubilados encuestados reconocieron que algunas de las razones por las que obtuvieron una pensión se debieron a que no comenzaron a ahorrar con suficiente antelación.

“El 43% de los prejubilados y 30% de quienes se han retirado admiten no haber empezado a ahorrar con el tiempo suficiente. No estaban conscientes de cuánto ahorrar. Sin embargo, 53% de los prejubilados siente mayor confianza sobre su futuro financiero en comparación con el año anterior”.

Fuente: El Economista / Subdirección de Mercadotecnia e Información AMEDIRH